Hoy toca hablar de normalización, pero normalización de normas. Es que mirando la página web de un importante periódico español, de los dos principales y El pais no ha sido, me he encontrado un error que a personas que no trabajen con normas les puede confundir y para gente que trabaje con ellas les puede chirriar.
Para empezar una norma no es de obligado cumplimiento, son documentos de aplicación voluntaria que contienen especificaciones técnicas basadas en los resultados de la experiencia y del desarrollo tecnológico. Son formas de hacer las cosas con calidad, desde la gestión de una empresa u organismo, hasta el diseño o fabricación de un producto, pasando por la prestación de servicios. Por ello cuando algo está certificado en una norma nos aseguramos de que cumple unas condiciones de calidad, seguridad y dependiendo de la norma incluso su gestión de acuerdo con un desarrollo sostenible. Las certificaciones son realizadas por empresas acreditadas para ello por la ENAC.
Las normas, dependiendo de su ámbito de aplicación, son UNE: Una Norma Española (nos quedamos calvos poniendo el nombre, eh), EN: norma europea, ISO: norma internacional. Por ejemplo la UNE-EN-ISO 14001 de gestión ambiental o la UNE-EN-ISO 9001 de gestión de calidad, que se ve mucho el sello de certificación en muchas empresas, últimamente mucho en las de transportes como metro de Madrid o algunas líneas de autobuses. Pero no todas las normas tienen que llevar lo de ISO, EN… hay normas que sólo son españolas o que sólo son europeas y por tanto españolas también, pero no internacionales. Por ejemplo la UNE 150008:2008 de análisis y evaluación de riesgo ambiental, es una norma española exclusivamente, porque todavía no se ha llegado a acuerdo para sacar la europea.
En todos países la ISO sería de aplicación, pero las otras cambiarían, por ejemplo en Italia en lugar de UNE es UNI (otros que se comieron la cabeza con el nombre) y también les aplicaría la EN, y fuera de la unión europea la EN no aplicaría, claro.
