Según un estudio dirigido por la Administración Oceánica y Atmosférica Nacional en Seattle, Estados Unidos, las aguas oceánicas del oeste de Norteamérica está sufriendo un aumento de la acidificación por encima de lo previsto, lo que podría tener graves consecuencias en los ecosistemas marinos, como la corrosión de los exoesqueletos de carbonato de calcio de muchos organismos.
Los investigadores utilizaron datos de 13 zonas marinas de Canadá central al Norte de México y descubrieron menores niveles de pH en las aguas más cercanas a la superficie de lo que se había previsto con anterioridad. Los autores del trabajo sugieren que esto se debe a mayores niveles de emisiones de dióxido de carbono causadas por el hombre.
En condiciones normales parte del CO2 es absorbido en el océano, pasando al ciclo del carbono gracias al fitoplancton y distribuyéndose por todo el planeta gracias a las correntes marinas. Pero en condiciones de una mayor emisión de dióxido de carbono, como las que presenta el estudio se desconocía los efectos (estudios de la unión europea).
Estudios anteriores muestran que los organismos marinos son sensibles a tales cambios en su ambiente, ya que se ha observado que la reacción del dióxido de carbono con las aguas oceánicas reduce la existencia de iones de carbonato que son necesarios para la producción de carbonato de calcio, el componente que utilizan una variedad de organismos para sus esqueletos y conchas. Para evaluar el alcance de los posibles daños causados a estos frágiles ecosistemas marinos será necesario necesario realizar más estudios.
Dicho estudio ha sido publicado en ‘Science Express’, la edición digital de la revista ‘Science’.
Visto en: El Mundo
